comunidad de adolescentes
introduccion

En el nivel anterior (Taller), los niños comenzaron a mirar más allá de sí mismos, despertando un profundo interés por la moralidad, la colaboración y la vida en comunidad. Al llegar a la adolescencia, este interés se expande y madura, es decir, los jóvenes buscan comprender cómo funciona la sociedad en la que viven, cuál es su lugar en ella y de qué manera pueden aportar con sus talentos únicos. Esto les permite encontrar su misión cósmica, desarrollar su potencial y vivir en plenitud.

Al comprender que la adolescencia es una etapa de descubrimiento y transformación en donde los adolescentes exploran su identidad personal, fortalecen su autonomía y experimentan la vida social en un sentido más amplio, en Alberi Colegio Montessori, ofrecemos a nuestros jóvenes proyectos, ocupaciones y experiencias que les permiten conectar todo lo aprendido con el mundo real. De modo que, el plan de estudios es interdisciplinario y vivencial integrando lo académico con lo práctico y lo social.

Este plan se organiza en tres ejes fundamentales:

Además, los adolescentes eligen ocupaciones con propósito, tales como proyectos agrícolas, talleres de arte, teatro, cerámica, música, robótica, educación física y yoga, que les brindan experiencias prácticas y significativas. A través de estas vivencias, descubren quiénes son, cómo desean contribuir y qué habilidades necesitan cultivar para la vida adulta.

Nuestra misión trasciende la enseñanza académica: buscamos formar adolescentes curiosos, responsables y sensibles, capaces de comprometerse con la paz, la justicia y la colaboración como pilares de su vida en sociedad.

un día en...

Comunidad de adolescentes

El día comienza con un espacio de organización y acuerdos colectivos. Los adolescentes planean sus actividades y responsabilidades, ejercitando la toma de decisiones y aprendiendo a sostener compromisos que benefician a todos.

Trabajo académico y ocupaciones

Las mañanas alternan entre el estudio académico: matemáticas, ciencias, historia, lenguaje y las ocupaciones que los estudiantes eligen. Esto les permite aplicar conocimientos en contextos reales y comprender que el aprendizaje tiene un propósito concreto en la vida cotidiana.

Colaboración y vida en comunidad

La socialización en esta etapa se vuelve más amplia y consciente. A través de proyectos grupales, debates y actividades colectivas, los adolescentes fortalecen su identidad dentro del grupo, aprenden a dialogar, a respetar puntos de vista diversos y a resolver conflictos de manera pacífica.

Exploración y autoexpresión

El arte, la música, el movimiento, la escritura y los proyectos de investigación son canales privilegiados para expresar quiénes son. También se promueve el contacto con la naturaleza y la exploración del entorno, ampliando sus horizontes y nutriendo su curiosidad intelectual y emocional.

Reflexión y cierre

La jornada concluye con momentos de reflexión personal y grupal en los que los estudiantes evalúan lo aprendido, reconocen los retos y planean los siguientes pasos. Estas prácticas consolidan la autoconciencia y la responsabilidad, preparándolos para afrontar nuevos desafíos con seguridad y propósito.